Puntualizaciones sobre Artículo en Diario Financiero de Chile
03.08.2022

A raíz del artículo publicado por el medio de prensa Diario Financiero de Chile el 29 de julio de 2022 (https://www.df.cl/empresas/industria/gremio-automotor-presenta-aplicacion-de-seguridad-al-gobierno-para), Latin NCAP emite las siguientes puntualizaciones, con el fin de brindar información certera sobre la organización y desmentir afirmaciones que terceros realizan comunicando incorrectamente a los consumidores, autoridades y opinión pública.

1) En referencia a que Latin NCAP es una “empresa”: Latin NCAP es una organización no gubernamental (ONG) sin fines de lucro bajo la ley de la República Oriental del Uruguay (Ministerio de Educación y Cultura, Registro Folio 233 del año 2014). Global NCAP, que apoya y respalda a Latin NCAP, es una ONG sin fines de lucro bajo la ley del Reino Unido número 1141798. Por lo tanto, referirse a Latin NCAP como “empresa”, “firma” o “compañía” es incorrecto.

La afirmación de que el gobierno “contrata” a Latin NCAP es falsa. No existe tal contrato ni se la paga a Latin NCAP para realizar las pruebas. Latin NCAP se ha manifestado públicamente sobre este punto e incluso ha ofrecido reunirse con ANAC para aclarar cualquier duda respecto a cualquier aspecto de la organización Latin NCAP con presencia del gobierno chileno y hasta donde sabemos ANAC ha rechazado reunirse. Asimismo, es falsa y a nuestro parecer mal intencionada la desinformación del entrevistado ya que la certificación de cumplimiento de exigencias u homologación para Chile jamás dejaron de estar ni dejarán de estar fuera de órbita del ente del certificador del estado que es el 3CV.

En referencia a: “La compañía se dedica a simular choques en los automóviles y testear el desempeño de los modelos, un objetivo que a ojos de la autoridad va en línea para “mejorar” la información que reciben los usuarios al realizar sus compras de vehículos”: Latin NCAP no simula choques, Latin NCAP realiza pruebas de choques reales en laboratorio acreditado por Naciones Unidas, Global NCAP y Euro NCAP. Los resultados de los Programas NCAPs no solo a ojos de las autoridades de Chile “mejora” la información del consumidor, sino que también a ojos de Naciones Unidas, OMS, Unión Europea, Australia, EEUU, Japón, Corea del Sur, entre otros y todos ellos recomiendan estas prácticas. Lo antedicho está plasmado en la Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas del 31 de agosto de 2020, en la cual se hace una mención especial a los Programas NCAP: https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N20/226/34/PDF/N2022634.pdf?OpenElement

 

2) Latin NCAP discrepa con varios de los calificativos del entrevistado, por ejemplo, de que el sistema propuesto “desinforma y es discriminatorio”. Latin NCAP entiende que lo que es discriminatorio son las prácticas de los importadores de autos en Chile que venden a los chilenos autos en la versión más básica con niveles de seguridad muy inferiores a los que ofrece el mismo modelo en mercados como Europa. Esto sucede principalmente en vehículos populares, masivos, los que se venden en mayor volumen y a precios más accesibles en Chile. En muchos casos les hacen pagar a los chilenos dinero extra por elementos de seguridad básicos y que son estándar del mismo modelo en otros mercados, eso es a lo que llamamos discriminación.

3) En referencia a que “testean a su gusto los autos, con bajísima participación y representatividad para nuestro mercado chileno”: Latin NCAP ha publicado más de 150 resultados gran parte de ellos válidos para Chile. En 2021 Latin NCAP publicó los resultados de los 10 modelos más vendidos de Chile del año anterior. A Latin NCAP le gustaría evaluar todos los modelos que se venden en el mercado, pero eso no es posible debido a los limitados fondos que dispone el programa. Pero si en cambio Chile dictaminara la obligatoriedad del testeo para todos los modelos a la venta, no sería ningún problema cumplirlo de forma ordenada solucionando así el problema que indica el entrevistado. Latin NCAP sigue estrictos protocolos de evaluación que no sólo la industria conoce muy bien, sino que casi toda la industria los aplica en sus desarrollos de vehículos como criterios para buen resultado del producto en la evaluación NCAP.

4) La actividad de los Programas NCAP y las normas son complementarias, no sustitutas. Es decir que una no reemplaza a la otra y que, según documentos oficiales de las Naciones Unidas, ambas deben coexistir en el mercado para lograr las mejoras en seguridad vehicular. Proponer reemplazar los test reales efectivos hecho por un Programa NCAP por una recolección de normas habla del desconocimiento de las recomendaciones globales de la ONU, OMS y de los países mencionados anteriormente. Habla también de una intencionalidad muy cuestionable desde la organización que representa el entrevistado de confundir a las autoridades y opinión pública al mezclar conceptos bien separados. Hacer una recolección de normas internacionales con la gran complejidad que tienen, obliga al consumidor a ser un experto para entender lo que ellas implican y justamente va en contra de la filosofía de los NCAP donde se entiende que se debe brindar información al consumidor de una manera fácil de entender y que el mismo no debe ser un experto o invertir mucho tiempo en comprender qué cubre cada norma y que no. Además, los Programas NCAP brindan información técnica super detallada si los consumidores quisieran acceder a ella.

5) En referencia a que “utiliza métodos arbitrarios, poco transparentes y elaborados según el parecer de dicha entidad privada”: Latin NCAP utiliza los mismos protocolos que Euro y Global NCAP. Latin NCAP es auditado por Euro NCAP y desarrolla sus protocolos de evaluación junto a Euro y Global NCAP, al contrario de lo que señala el entrevistado, con la muy cuestionable intención de confundir y difamar sin fundamentos. Euro NCAP está compuesto por los gobiernos más industrializados de Europa en referencia al rubro automotriz, por lo que el desarrollar protocolos auditados y elaborados junto con Euro NCAP y Global NCAP destierra de plano la falsa acusación de no corroborar con entes de gobiernos cuando los propios gobiernos son parte de Euro NCAP.

Latin NCAP lleva a cabo todo el proceso de evaluación de un modelo junto con representantes de la marca del vehículo. Se le anuncia a la marca que Latin NCAP tiene el vehículo desde el inicio y se le invita a participar de las pruebas o tests con las limitaciones obvias de no permitir a la marca hacer modificaciones al vehículo. Terminadas las evaluaciones Latin NCAP elabora un informe de resultados de los tests que se comparten con la marca antes de ser publicados y se ofrece instancia de intercambio de opiniones previo a publicar. Si bien la última decisión la toma Latin NCAP sobre el resultado, el fabricante acompaña todo el proceso de evaluación de los modelos. En más de 10 años jamás Latin NCAP ha sido llevada al plano jurídico por incumplimientos de protocolos, procesos o resultados por ninguna marca. Es preocupante que el entrevistado, representante de una asociación de la industria automotriz, desconozca el proceso de evaluación de los Programas NCAP, que se llevan a cabo hace más de 40 años en el mundo, cuando sus colegas participan de las evaluaciones sin cuestionar los procedimientos. Hacer una acusación de este tipo es irresponsable, habla de la ligereza y falta de pruebas del entrevistado. Las acusaciones que esgrime el entrevistado de ser tales deberían llevarlas al plano jurídico de inmediato o hacer la denuncia pertinente ante las autoridades de la República Oriental del Uruguay en lugar de gratuitamente emitir acusaciones falsas con la mala intención de confundir a la opinión pública.

6) En referencia a que “La aplicación podría ser escalable a nuevos segmentos de vehículos que no están incorporados en el sistema Latin NCAP, como los eléctricos”: Los protocolos de evaluación de Latin NCAP indican claramente los procesos de testeo para vehículos eléctricos lo que desmiente la afirmación de que Latin NCAP no testea vehículos eléctricos. Que al día de hoy no se haya testeado aun ningún vehículo eléctrico obedece a que aun los volúmenes de ventas no son tan altos en relación a vehículos de combustión interna.

7) En referencia a la opinión del entrevistado de Ecuador: “el efecto que puede tener en las potenciales exportaciones que se podrían ver obstaculizadas por los cambios de la norma”: Las normas técnicas exigidas en Chile no contemplan las exigencias de Latin NCAP, sino que se circunscriben a las normas internacionales detalladas en el documento oficial. Este cambio busca solo brindar la información al consumidor obligando a mostrar su evaluación en caso de tenerla. Además, las normas técnicas, que apuntan a proteger la vida de las personas, no son consideradas barreras técnicas al comercio y los países miembros tienen derecho a incrementar las normas mientras el propósito sea legítimamente la protección de la salud de las personas, lo cual es el caso de Chile en este momento.

8) La información vertida por el entrevistado de Ecuador es falsa y desinforma. En referencia a “los procesos para evaluar el desempeño de Latin NCAP son el testeo a autos de altos volúmenes de ventas en países como Estados Unidos”: Latin NCAP no evalúa autos del mercado de Estados Unidos, ya que ese mercado tiene sus propios programas NCAP y no es parte del mercado de Latin NCAP. Por el contrario, Latin NCAP evalúa los modelos más populares en América Latina y el Caribe, basta con ver los modelos evaluados y los resultados obtenidos.

9) La declaración del entrevistado de Ecuador es incorrecta en referencia a: “si se selecciona un vehículo con el equipamiento básico de un mercado que no esté disponible en otro mercado, puede generar falsa información hacia el cliente que opte por la compra del vehículo más equipado, ya que la evaluación de ese auto no estará disponible”: En el caso del etiquetado de Chile, si un modelo tiene en Chile mayor equipamiento que el evaluado por Latin NCAP y el mayor equipamiento potencialmente pudiera dar mejor resultado de estrellas, el resultado de ese modelo no debería incluirse en el etiquetado en Chile. La iniciativa indica que el vehículo testeado haya sido comprado en el país.

10) De las declaraciones de la entrevistada de Colombia: “Los vehículos que no estén evaluados por Latin NCAP se verían en desventaja o impactados negativamente”: Latin NCAP entiende que este punto es fácilmente solucionable si el gobierno de Chile confirma la obligatoriedad de las pruebas de Latin NCAP, así no se dan esas potenciales ventajas y desventajas indicadas por la entrevistada. Sin embargo, la iniciativa por ahora solo contempla el entregar la información de desempeño que corresponda de cualquier vehículo testeado que haya sido comprado en Chile.

Los programas NCAP coexisten con las regulaciones, claramente afectan al mercado en forma positiva acelerando la acción voluntaria de las marcas a mejorar sus modelos. Esto no es una distorsión negativa de la normativa, sino por lo contrario de impacto positivo. Los consumidores de Brasil, México y Colombia ya se están beneficiando del impacto positivo de los resultados Latin NCAP, ya que se ven en el mercado modelos populares que ofrecen niveles de seguridad estándar casi al mismo nivel del mismo modelo en mercados de economías maduras, sin que los consumidores de esos países tengan que pagar más como opcional por ello.

Latin NCAP reitera que está abierto al intercambio de ideas en una reunión con las autoridades pertinentes y con las organizaciones que representan los entrevistados para confrontar opiniones en forma clara y transparente evitando prácticas solapadas y seguir haciendo acusaciones falsas.